Experiencias

Black pearls from Castellón province.

When travelling by Els Ports and El Maestrat regions, it is almost mandatory to look for the “tolls” (natural bathing spaces), wander among the oaks and visit magical Mediaeval towns like Morella. The natural surroundings of the sierra del Maestrazgo in Castellón are overwhelming and unique. Equally outstanding are its truffles, highly regarded black pearls used to flavouring the best dishes of the highest world cuisine and one of the hallmarks of Castellón gastronomy.

Maestrat Millenary Tree Extra-Virgin Olive Oil

Various factors, such as climate, history and gastronomy, contribute to creating the identity of a local area. Like ancient monuments, the olive trees from the province of Castellon in eastern Spain—the result of the hard work of generations of local growers—have left their mark on the landscape and culture of the country. They have indisputably been a major element of Mediterranean agriculture and olive trees are still today a central element in the life of this olive-growing region.

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La clemenules es la heredera de la que fue durante muchas décadas y hasta mitad del siglo XX la mejor clementina. La clemenules surgió según diferentes fuentes a mediados de la década de los 50. En 1953 de forma natural en un campo de Nules surgió una nueva variedad de clementina que surgía de la mejor variedad, la clementina fina. La clementina fina era la mejor variedad que podíamos cultivar y degustar. Era una clementina con la piel muy fina y de pequeño calibre que el mercado demandaba por su sabor. Cuando surgió una nueva variedad, la clemenules, con el sabor de la clementina fina pero de mayor calibre los agricultores lo tuvieron claro. Había nacido de forma natural y por polinización de pólenes compatibles de otras variedades la variedad perfecta. La única pega de la clementina fina era su pequeño calibre y la clemenules no contaba con ese inconveniente ya que daba frutas de buen calibre. La clementina fina fue desapareciendo con los años para dar paso a la nueva variedad que dominaría el mercado durante años. Cuando de pequeños comíais esas clementinas de La Plana o de otras comarcas tan dulces, seguramente eran clemenules. Los más mayores de nuestra familia que se han dedicado a la naranja y la clementina toda la vida vieron como la clementina fina, aun mejor que la clemenules desaparecía por una cuestión de tamaño. El mercado demandaba fruta de calibre medio y grande y por cuestiones de mercado desapareció la mejor variedad. Por suerte nos dejó su heredera, la clemenules.